El proyecto arquitectónico propone un edificio con forma de L para 33 viviendas, con orientación predominante hacia el norte. El edificio configura un patio de manzana, un espacio central abierto, creando
una gran zona común definida por amplias zonas comunes con piscina y áreas ajardinadas.
Las plantas has sido diseñadas con un enfoque especial para ofrecer una calidad de vida excelente, aprovechando al máximo el espacio y generar sensaciones de amplitud y confort. Además, se ha puesto especial énfasis en el diseño de las áreas comunes, creando un entorno accesible y armónico que fomenta la interacción social y el bienestar de los residente